La sirena de Fiji
En 1842 miles de personas pagaban 25 centavos para ver P.T Barnum’s “Fiji Mermaid”. Barnum insistía que la sirena era genuina, pero cuando llegó a la vejez admitió que fusionó el cuerpo de un mono y un pescado para crear esta obra maestra.
En 1842 miles de personas pagaban 25 centavos para ver P.T Barnum’s “Fiji Mermaid”. Barnum insistía que la sirena era genuina, pero cuando llegó a la vejez admitió que fusionó el cuerpo de un mono y un pescado para crear esta obra maestra.
En 1842 miles de personas pagaban 25 centavos para ver P.T Barnum’s “Fiji Mermaid”. Barnum insistía que la sirena era genuina, pero cuando llegó a la vejez admitió que fusionó el cuerpo de un mono y un pescado para crear esta obra maestra.
En 1842 miles de personas pagaban 25 centavos para ver P.T Barnum’s “Fiji Mermaid”. Barnum insistía que la sirena era genuina, pero cuando llegó a la vejez admitió que fusionó el cuerpo de un mono y un pescado para crear esta obra maestra.